Danmaku Unlimited 3

En este mundo en el que vivimos existen multitud de injusticias que deberían solucionarse pero nadie mueve un dedo por resolver. La cancelación de Firefly. El que la iglesia todavía no haya canonizado a Katsura Hashino (1). El éxito de un bodrio como The Big Bang Theory. El sistema tributario español.

Y luego está el tema de los matamarcianos.

Parece mentira que uno de los géneros primigenios en esto de los videojuegos y que más han hecho por popularizarlos y extenderlos se encuentre hoy en el nicho del nicho de los juegos de nicho para minorías. Es un tema que daría para debates largos y al que suelo referirme a menudo. Puede que el principal culpable sea el propio género en sí, incapaz de reinventarse o recibir influencias de otros géneros como sí han hecho las plataformas o los RPG. Quizás se deba al público general, ansioso por experiencias más cinematográficas y que impliquen un menor esfuerzo físico y mental a la hora de progresar adecuadamente. Es probable que gran parte de la culpa la tengamos los propios aficionados a los matamarcianos, una de las comunidades con mayor índice de imbéciles por metro cuadrado que existen y que sueltan patochadas del estilo “Thunder Force IV es el Dark Souls de los shooters” o “un verdadero aficionado del género nunca les quita el precinto a sus juegos porque pierden valor.”

Pero estoy divagando.

Con Konami dedicada a los pachinkos y Cave desterrada al desarrollo móvil, pocas compañías grandes quedan que nos brinden buenos títulos. Taito una vez por década y encima subcontratando, Moss que tras destacar con Caladrius ahora se encarga de los Raiden, G.Rev de vez en cuando y muy poquito más. Debido a tan espeluznante panorama, el fan ansioso de novedades tiene que sumergirse en el mar de desarrollos indies a ver si encuentra algo potable. En el 99% de los casos lo normal suele ser encontrar auténticos merdellones infectos poblados por lolis vampiro con pololos. Si viviésemos en un mundo que funcionase de manera correcta los aficionados se movilizarían en foros, grupos de internet y whatsapp, webs especializadas y darían visibilidad a los títulos que realmente han merecido la pena y que están ocultos en las profundidades de Steam, App Store, Google Play y semejantes. Por supuesto, lo que en realidad hacen los aficionados es colgar selfies con la copia recién recibida de Axelay precintada y adquirida por 2500 euros en eBay para ponerla a continuación en la estantería y de vez en cuando lamer un poco el plástico.

Pero vuelvo a divagar.

El caso es que aquí el que no corre vuela, y si los grandes ya no se dedican al género, los pequeños desarrolladores están a la que salta por hacerse un hueco. Este Danmaku Unlimited 3 nos lo brinda Doragon, un pequeño estudio indie afincado en Vancouver, Canadá. Tampoco sé por qué lo llamo “estudio” cuando en realidad la empresa la forman un tipo llamado Sunny Tam, que es el que se encarga del 90% del trabajo, y su vecino Blankfield que es el que compone la banda sonora y ocasionalmente gruñe en los FX. El caso es que a Sunny Tam le ha dado por hacer danmakus, ese estilo de matamarcianos que tan pedestremente se tradujo como Bullet Hell y que ha terminado creando su propio género dentro del género.

De talento y habilidad anda sobrado. De originalidad y presupuesto… no tanto. En ocasiones se utiliza el término “diseño minimalista” enfocado a videojuegos para disfrazar una simplicidad casi elemental, una falta de atención por el detalle o simplemente incapacidad para sacar adelante algo más complejo. Viendo Danmaku Unlimited no tenemos que ponernos tan finos: el juego es así porque no hay un duro para más. Los escenarios son casi inexistentes porque la inmensa mayoría son en el espacio profundo y si no es de noche. El ejército enemigo consta de tres tipos de naves y los cinco jefes finales, alguno de los cuales comparte un sospechoso parecido con la tostadora de mi cocina. Tampoco es que importe mucho esta falta de variedad, porque no van a durar en pantalla si tenemos una mínima idea de lo que estamos haciendo. El diseño de nuestra nave protagonista lleva siendo el mismo desde hace 3 juegos y recuerda a un amasijo de cohetes pegados con cinta adhesiva. A priori, cuesta sacarle virtudes a este Danmaku Unlimited 3. Es más, en mi primera partida cerré el juego y revisé la configuración porque pensaba que el juego me había arrancado sin cargar las texturas. Luego resultó que no, que el juego era así de serie.

Entonces ¿qué puñetas haces ocupando sitio en esta sacrosanta web?

Porque lo poco que hace Danmaku Unlimited 3 lo hace muy bien; así que no empecéis a dar por culo nenes. El juego plagia sin rubor toda clase de sistemas ya incorporados y testeados en una larga lista de ilustres matamarcianos, y logra el extraño milagro de hacer que todos combinen bien sin pegarse entre ellos. Tenemos desde el entrañable disparo dual de balas y láser del Dodonpachi  al sistema de acercarse a los proyectiles de Shikigami no Shiro para potenciar los ataques, pasando por el láser oscilante de la saga Raiden, el negar proyectiles de DeathSmiles, las options del Gradius o el absorber balas de enemigos ya destruidos de Ikaruga. El auténtico mérito de Danmaku Unlimited 3 consiste en amalgamar todos estos elementos en un sistema de juego equilibrado y justo que pone a nuestra disposición una gran potencia de fuego pero no convierte a nuestros enemigos en dianas inútiles. De hecho, el juego es bastante más frenético de lo que acostumbra el género, logrando momentos verdaderamente gloriosos frente a algunos jefes finales. Jefes finales que no varían de forma, pero sí alteran sus rutinas de disparo 5 y en ocasiones hasta 7 veces.

Hay que decir que los dos apartados en los que un matamarcianos de nuevo cuño suele flaquear los cumple de manera excepcional. Todas las balas que van a surcar la pantalla van a ser perfectamente distinguibles y el control no te deja vendido en cuanto hay que moverse rápido. Parece una tontería, pero hay títulos con mucho nombre detrás como Raiden IV o Sine Mora que fracasan estrepitosamente en alguno de estos apartados. El omnipresente acompañamiento guitarrero no crea una sinergia como la que pudimos ver por ejemplo en el último Doom, pero acompaña de manera adecuada y no molesta en exceso. Y poco más queda por contar: dos modos de juego con distintos sistemas de puntuación. Diversos tipos de option y láser según vayamos completando proezas en el juego. Tablas de puntuación online para comparar nuestra E-Minga con la del resto del planeta. Es bastante dificilillo, pero si uno tiene cierto bagaje en el género se nota rápidamente el progreso. Si sois especialmente torpes siempre se puede recurrir a bajezas infames como hacer funcionar el juego en un portátil con una tarjeta gráfica Intel de las cutres, para que el juego vaya al ralentí y así esquivar más fácilmente las balas. Es una estrategia absolutamente humillante, pero siempre hay algún loco de los logros dispuesto a todo.

Acabando que ya son horas. Por los miserables 4 euros por los que puede conseguirse, no se me ocurren mejores opciones. Un juego honesto, que da lo que promete sin escupirte eslóganes rimbombantes, pretensiones de trascendencia o DLC´s por arrobas. Que destila amor por los clásicos de reventar navecitas y rescata sus mecánicas de manera exitosa en escasos 178 megas.

Y engancha de mala manera, maldita sea.


1. Por su infatigable tarea a la hora de crear vírgenes japoneses de 14 a 40 años que jamás tocarán mujer porque ya tienen waifu. VOLVER

Cochino profesional desde 1999 & Vinagre vocacional desde el Cámbrico.

7 comentarios

  1. Pues buen artículo, hombre, me han dado ganas de jugarlo.

    He de decir que medirse la E-minga con otra gente puede ser un factor de diversión muy potente. No me he vuelto a enganchar a un matamarcianos tanto como en la época en la que nos pegábamos en el foro de sirio-b con los juegos de Kenta-cho. Joer, que tiempos.

  2. No hacía falta menospreciar a las lolis vampiro, has hecho llorar a mi novia.

  3. Añado: vale 10 pavos, no 4.

  4. Los matamarcianos son un género a revindicar. Yo la verdad, solo he jugado al Ikaruga y al Radiant en sirio (ay qué grasia papasito)ahora que me estoy mamellizando a ver si me pongo de una vez.

    Gran artículo!!!!

  5. Qué tiempos :_)

    Los piques a puntos dan horas y horas de diversión. Intentar superarse a uno mismo es motivación suficiente, pero nada comparado a que un colega te supere por unos miles de puntos.

    • Todo verdad. Últimamente, la única opción que queda es el foro de Shmups, y ves esas puntuaciones y piensas "mira, majo, yo tengo vida".

  6. Hombre, cuando se escribió esto eran las rebajas de verano de Steam y estuvo a 3 y medio. Probablemente si husmeas un poco por los internecs lo encuentres por ese rango, y si no pues a esperar ofertas de Halloween o Navidades, que eso a los peceros les pone mucho.

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