Cuando el remake del Panzer Dragoon se anunció para la Nintendo Switch, el seguerismo entró en una pequeña crisis. El júbilo por tener de vuelta el Panzer Dragoon se mezclaba con la ansiedad: un grupo de desconocidos sin experiencia previa se estaba encargando del proyecto. 

El primer video fue… raro. Amateur. El dragón no volaba como en Saturn. Los paisajes y los colores eran diferentes de lo que muchos esperábamos, al menos los que habíamos jugado al Panzer Dragoon Orta. Pero después de las buenas experiencias con Sonic Mania, Monster Boy o últimamente con el Streets or Rage 4, ¿quién sabe? Es posible que saliese bien.

No salió bien. 

Input lag, que es la forma moderna de decir que los controles no responden a tiempo, giros de cámara extremadamente lentos, el extraño cabeceo del dragón al volar que vimos en el trailer (y que por el formato de la pantalla quitaba mucha visibilidad), texturas reguleras, rasconazos. Todo el paquete. Sí, en cierto modo era Panzer Dragoon, un remake del original, pero… mal. 

Visto lo visto, decido no comprar.

Pasa el tiempo, las actualizaciones van llegando. Versión 1.3, se resuelve el input lag, los giros de cámara se aceleran y el dragón ahora está bien animado. Se añade un modo rendimiento de 60 fps, modo foto, una banda sonora extra de Saori Kobayashi, nuevas opciones, el Episodio 0. Los comentarios son positivos.

Llegan unas rebajas, 50% de descuento, decido comprar.

Sigue siendo una producción muy amateur, pero ahora es muy difícil hablar mal de ella. Por un lado, porque se nota que los desarrolladores han puesto todo su amor y cariño en el juego, y que lo están haciendo lo mejor que pueden. Por otro, ES el Panzer Dragoon. Es exactamente el mismo juego, al cien por cien, que el original de Saturn. Se controla bien, es divertido, visual y musicalmente es inspirador. Jugablemente es muy inferior al Zwei y al Orta (1), por supuesto, pero es el que inició el camino. 

Aguas azules
Aguas azules

Como digo, es difícil hablar mal, y sin embargo, hay muchos fallos de novato que empañan la experiencia. Parecen cosas sin importancia, al menos vistas desde fuera, así que lo que voy a escribir ahora va a sonar a quejas de niño malcriado. Vale. Ahí va, igualmente.

El juego pesa 9 gigas, nueve, que es la mitad de lo que pesa el Alien Isolation (por poner un ejemplo de juego gordo), todo para un juego de seis pantallas extremadamente cortas que se acaba en menos de una hora. (2)

Los arcades (Danmaku Unlimited 3, Virtua Racing) son juegos que quiero tener siempre en la consola para jugar cuando me apetezca, intentar batir mi record o el record de algún amiguete y luego a otra cosa. Con 9 gigas, eso es imposible. A poco que compres juegos en la Nintendo Store, Panzer Dragoon va a ser el primero en acabar desinstalado. 

Bueno, qué le vamos a hacer. Al menos vendrán todas las texturas descomprimidas y los tiempos de carga serán inmediatos, ¿verdad? 

¡Por supuesto que no! Son los tiempos de carga más largos que he visto en cualquier juego Switch. Con mucha diferencia. De los de coger el móvil y hacer otras cosas mientras esperas. ¿Te mata el jefe? A esperar, y a empezar desde el principio de la pantalla, por supuesto. ¿Te planteas reiniciar una pantalla porque has fallado una ola de enemigos pero quieres hacer el cien por cien de derribos? Piénsalo otra vez, majo.

Ehhh… pero ayudará a que todo vaya más suave… ¡no! Los rasconazos siguen ahí. ¿Y si lo pones en el “modo rendimiento”? ¡Los rasconazos siguen ahí! ¡Y se ve fatal todo! 

¿Las texturas serán tremendas?

… ahem.

Creo que lo voy a dejar aquí, el mensaje ya ha quedado más que claro.

Resumiendo, los tiempos de carga hacen que su sentido como arcade desaparezca, y el peso de la aplicación va a hacer que lo desinstale en cuanto considere que más o menos he amortizado los 12 euros que me ha costado. Fallos de novato, de desarrolladores sin experiencia.

¿Quiero hacer todo esto? ¡NO! ¡Quiero jugar! Quiero tenerlo siempre instalado, reintentar muchas veces las pantallas, disfrutar del ambiente y de la música, porque el juego en sí está muy bien… pero no puedo porque estos dos puntos hacen que pierda todo el sentido. Pero soy solo yo, supongo.

Otros puntos menos graves, pero que no le hacen ningún bien, son lo feos que son los menús (con algún bug incluido), textos mal traducidos o con mensajes engañosos (3), los dibujos que aparecen en los créditos y en Pandora Box son de ilustrador novato, la banda sonora alternativa de Saori Kobayashi es muy olvidable, y quizá alguna cosa más, pero es un poco de tiquismiquis y ya le he dado bastante caña.

Insisto. Es el Panzer Dragoon. Se juega perfectamente bien. Se nota el cariño. Si lo compras por recordar las sensaciones, revivir la aventura, es buena compra. Si lo compras para intentar sacarle el jugo, quizá mejor esperar al Zwei, que al parecer está en desarrollo. Con suerte, los desarrolladores ya habrán aprendido el oficio y saldrá algo más redondo y más aprovechable. Y más les vale, porque meter la pata con el Zwei sería un crimen.

Cruzaremos los dedos.


(1) El Panzer Dragoon Orta es el mejor shooter on rails de la historia, con permiso del Afterburner Climax. El primero que mencione Star, o Fox, o cualquier combinación de esas dos palabras, baneado. Intentar subvertir el espíritu de la ley usando variaciones de los nombres europeos resultará en permaban.

(2) Por los loles, he mirado cuanto ocupa el original en PC. 50 megas.

(3) Si en la pantalla de resultados le das a salir al menú te sale el mensaje “¿Estás seguro? Perderás todo tu progreso”, pero no es verdad, no se pierde.