Imagen destacada del artículo: Casimuertismo en Samarra

Un día Cubitorah en Badgad mandó a la Gamerah a comprar víveres, y al poco rato la Gamerah regresó, pálida y temblando, y dijo:

— Señor, justo ahora que estaba en el mercado me choqué con un hombre en la multitud y cuando me giré vi que era El Casimuertismo. Me miró e hizo un gesto amenazante. Por favor, présteme su caballo para huir de esta ciudad y escapar de mi destino. Iré a Samarra, y allí El Casimuertismo no me encontrará.

Cubitorah le prestó su caballo, y la Gamerah lo montó, espoleándolo y huyendo lo mas rápido posible. Entonces Cubitorah fue al mercado y vio al Casimuertismo ahí en medio de la gente. Cubitorah se acercó al Casimuertismo y dijo:

— Hey, puto. ¿Por qué le hiciste un gesto amenazante a mi Gamerah cuando la viste esta mañana?

— Eso no fue un gesto amenazante — dijo el Casimuertismo, — sino de sorpresa. Me flipó verla aquí en Bagdad, pues tenemos una cita esta noche en Samarra.